

Ayer tuve la oportunidad de disfrutar de un día magnífico en Antequera. Bella ciudad andaluza, que tiene un significado muy importante para los que somos andalucistas.
Os dejo con un texto explicativo del pacto de antequera:
El 4 de diciembre está comenzando a ser lo que fue. El verdadero Día de Andalucía. El que vá más allá de una jornada festiva y protocolaria, como en lo que se ha convertido el 28 de febrero. Este año también se conmemora además del aniversario de las manifestaciones del 4 de Diciémbre, la firma del Pacto de Antequera.
Un acuerdo que no posee ningún otro precedente ni siquiera similar en otra comunidad autónoma. Ya Andalucía comenzaba a ser distinta en su largo camino hacia la autonomía.
Cuando el Presidente de la Junta preautonómica, Plácido Fernández Viagas, convoca a los medios de comunicación en una rueda de prensa monográfica sobre este asunto, el órgano de gobierno andaluz - Consejo Permanente- sólo tiene meses de vida. Los Pactos de la Moncloa han creado el clima de consenso en España para llevar a buen puerto la transición española. Aquí se quiere hacer algo parecido en relación con la
autonomía.
El Pacto de Antequera supone un intento de recuperar el clima de paz roto por la tozudez y torpeza de un presidente de Diputación que se negó a colocar la bandera andaluza en el balcón durante las manifestaciones del 4 de diciembre del año anterior. Acto que culminó con la muerte -aún hoy no aclarada- del malagueño
García Caparrós.
El Pacto se suscribe con el objetivo de difuminar -o quizás olvidar como dijeron las fuerzas extraparlamentarias de izquierda- en el tiempo esos sucesos luctuosos y se hace con un acto en el que el consenso y los deseos de autonomía, en un plano sólo institucional , se dan la mano.
No podemos olvidar que el acuerdo firmado en Antequera es un intento de dar a conocer entre los andaluces la figura del Presidente de la Junta.
En 1978 ese cargo era nuevo. La instauración de la Junta preautonómica
supuso la aparición de nuevas autoridades que nunca habían existido en el panorama político andaluz.
Por ejemplo, Plácido Fernández Viagas era objeto de verdaderos desplantes protocolarios por parte de autoridades andaluzas poco favorables o partícipes de la autonomía andaluza y procedentes del régimen franquista.
El hecho de que Plácido Fernández Viagas hubiese sido capaz de sentar alrededor de una mesa a once partidos políticos tan diversos como la Organización Revolucionaria de los Trabajadores y Alianza Popular para firmar un texto consensuado fue sin duda un precedente que dignificaba la capacidad de convocatoria y negociación del Presidente.
Incluso, esta circunstancia interfiere los primeros escarceos negociadores. El protagonismo que adquiere el mandatario socialista es criticado principalmente por la UCD y el PCE.
Al final consiguen que las gestionescorran a cargo de la Junta, pasando a un segundo plano del máximo representante andaluz.
El Pacto remite a los ayuntamientos democráticos la iniciativa autonómica. Por tanto, el acuerdo de Antequera encauza constitucionalmente el intento de conseguir la autonomía andaluza.
Se dejan de lado a las Diputaciones y, tal como manda la Constitución que será aprobada dos días más tarde, los Ayuntamientos adquieren el papel que les corresponde.
Pero también hemos de mencionar que el Pacto de Antequera supuso el referente autonomista de los partidos políticos andaluces.
En marzo de 1979 se eligen las nuevas corporaciones locales democráticas. Y, al
contrario de lo que sucedió durante los años de la Segunda República, los partidos y sus concejales andaluces, ya sabían claramente lo que suponía la autonomía y que, además, su partido era favorable.
No es de extrañar, pues, que con ese referente, en tan sólo dos meses el 97% de los ayuntamientos se mostraran favorables a la autonomía para Andalucía.
Luego vinieron los incumpljmientos: el partido centrista (UCD) solicita la autonomía por el artículo 143, dejando Andalucía como una comunidad de segunda categoría, una Ley Orgánica Reguladora de las Modalidades de Referendum, etc. etc.
El Pacto de Antequera aún hoy está vigente. Con su firma se ratificaba la voluntad y necesidad de consenso a la hora de defender los intereses de Andalucía. El valor del diálogo pues entre administraciones y partidos imprescindible en la actualidad para conseguir nuestro autogobierno pleno.
El Pacto de Antequera
Manuel Hijano del Río
Centro de Estudios Históricos de Andalucía